Los planetas no determinan tu destino: muestran tendencias. Son patrones de activación y cada uno enciende una respuesta concreta en el cuerpo.
Mercurio. Atención y ritmo mental. Ojos, manos, respiración alta.
Venus. Seguridad y placer. Pecho, piel, tono suave.
Marte. Acción y defensa. Mandíbula, hombros, abdomen.
Júpiter. Expansión y sentido. Diafragma, risa, postura amplia.
Saturno. Límites y estructura. Columna, huesos, el «no» claro.
Urano. Cambio y liberación. Necesidad de espacio, nervios creativos.
Neptuno. Permeabilidad e intuición. Sensibilidad al ambiente, capacidad de soñar.
Plutón. Intensidad y transformación. Contracción, profundidad, foco láser.